ANGELO PIERATTINI PRESENTA “PIERATTINI III”: la tercera parte de una saga que continuará

20.07.2011 / Magazine / por

Se abre un gran portón negro. Es la entrada del Estudio Pierattini, el lugar donde durante los últimos meses se ha gestado “Pierattini III”, entre otros varios discos de músicos nacionales. “Estábamos ensayando”, dice el dueño de casa. Ensayo que se verá reflejado este próximo 5 de agosto, día en que el tercer disco de su carrera como solista—aunque no en solitario— será presentado en vivo en Sala Master. Esta vez ya no habrá más calaveras errantes ni vampiros, sólo un power trío, como le dicen por ahí a las bandas que se sustentan en los pilares del rock. Porque la guitarra, la batería y el bajo son el eje del nuevo álbum de Angelo Pierattini.

 

El ingeniero fue mi hermano (Daniel Pierattini), yo mezclé el disco”, cuenta Angelo mientras cruzamos una imponente puerta roja que nos lleva a una de las dependencias del estudio. Y es que así le gusta trabajar; todo en familia, todo entre amigos. Mientras van entrando las otras dos partes de “Pierattini III”, Diego Ormazábal (batería) y Jimi Leighton (bajo), todo va tomando forma en la sala principal del estudio. Las bromas parecen ser parte del cotidiano de esta banda. Esta vez el frío y el hambre del los protagonistas son el tema. Todo antes de comenzar a conversar sobre el nuevo disco, trayectos andados y perspectivas de vida. Angelo Pierattini nos recibe porque tiene algo que contar, y quiere hacerlo.

 

¿Cómo ha sido la evolución para llegar a concretar “Pierattini III”?

El primer disco era un poquito más heterogéneo, y después pasé a un disco que era súper bien armado, para mi gusto, de un corte electro acústico, y ahí encontré un sonido con la banda, que ahora con el disco nuevo ha sido llevado a un nivel superlativo. Este disco es súper compacto en términos de la dirección que tiene musical, cambió todas las guitarras acústicas del anterior por puras guitarras eléctricas. De alguna manera volvió al formato trío, y se me hace súper cómodo así. Fue bueno en mi tercer disco como solista tener un trabajo que tenga que ver más con lo esencial de la música rock. Este disco es básicamente un disco de rock. Estamos tocando con los instrumentos básicos, bajo guitarra, batería. Grabamos todo en vivo, de una forma muy directa. Todo funcionó con una espontaneidad única. Creo que nunca había grabado un disco así. Llego a una sesión vocal, por ejemplo y las letras las voy componiendo ahí, riesgos que tomé que me parecían súper interesantes para no seguir trabajando de la misma manera. Básicamente mi trabajo como músico tiene que ver con eso, que nunca te pillen, que nunca te vean en el mismo lugar, que siempre te veas en diferentes lados pero con un discurso único. Para mí tiene que ver, y siempre lo he dicho, con que la música se debate en la intemperie y no en un circuito autorreferente donde se defiende con argumentos ensimismados. Yo prefiero que mi música se debata en un lugar donde no tenga mucho de donde agarrarse, siento que ahí voy avanzando. No quiero llegar a ser un tipo musicalmente burgués.


¿Cómo se vivió interiormente el proceso de composición como banda?

Más que yo componiendo las canciones encerrado en mi casa. Hay muchas cosas que nosotros hacemos como banda y nos decimos las cosas cuando nos gusta lo que hace el otro, cosas que de repente no pasan en una banda, o pasan poco. Nosotros como banda tenemos una disciplina, hemos tenido temporadas de búsqueda musical intensa, que se ha notado en los show en vivo. Todos los shows son distintos por eso mismo, porque hay una inquietud musical constante. Y esas cosas se debaten en la sala de ensayo tocando. Llegar a ahora estar tocando en trío fue algo súper natural, en ese sentido, llegó Jimmi y sonó rock and roll al toque. Y nos sentimos todos súper cómodos tocando. Este disco, como el anterior también, no fue una búsqueda concientizada, no fue pensado. El primero  fue mucho más concientizado porque era como desprenderse de algo, pero desprenderse en buena.



Y así nace “Pierattini III”…

Diego: las primeras semillitas del tercer disco aparecieron en una sesión que estábamos grabando, haciendo una pega nada que ver, y entre medio, cuando nos tomábamos un recreo, nos pusimos a improvisar algunas cosas. Se cachaba que el Angelo andaba con ideas, y yo me empecé a acoplar no más. Y ahí empezamos a unir ideas, otras las desechamos, otras las fuimos arreglando, y eso fue en febrero de este año. Después las llevamos a cabo más formalmente, onda ´ya, juntémonos´, y seguimos sacando ideas y grabándolas para tenerlas registrada.

Angelo: En febrero empezamos a hacer la música para un cortometraje, y ahí cuando descansábamos improvisábamos, en vez de parar nos poníamos a tocar. Y muchos temas del disco salieron de ahí, yo creo que la mitad del disco por lo menos. En momentos espontáneos de improvisación teníamos cuatro horas registradas. Y un día dijimos ´ya, juntémonos a escuchar esas cuatro horas´. Había canciones el año pasado, temas armamos, temas que quedaron fuera.


El que la composición haya comenzado desde la guitarra y la batería ¿Condicionó el sonido del disco? ¿El producto final?

Más la improvisación lo condicionó un poco. Y lo otro tiene que ver con el asunto en vivo. No hay nada más rico que tocar en vivo y dejar la zorra, desformalizar el asunto. Nosotros veníamos con shows en vivo del otro disco que son más armadas. Y siento que estábamos perdiendo una energía súper importante, y una identidad. Creo que en el último año, que hemos tocado más “ruidos”, hemos encontrado nuestra esencia, la mejor manera en que podemos hacer música.Este disco dura 21 minutos, en un formato súper Beatles de los años 60´s, en el sentido de estructura. Es un disco súper directo, sin tanto arreglo. A pesar de que tiene mucho trabajo rítmico que se podrían haber llevado a un punto mucho más pretencioso de lo que son, suena como un disco muy sencillo, muy simple. Lo que más nos preocupaba, a la hora de hacer el disco, era que no se notara difícil tampoco. Es como un buen letrista, que escribe cosas potentes que no suenen a  intelectualidad. No nos interesa mostrarnos como músicos, nos interesa mostrar las canciones. Es un disco que tuvo un trabajo súper entretenido durante la grabación. Demoramos 20 días en grabar y mezclar. En un mes ya lo teníamos listo, físicamente.


La relación con otros músicos se ve como una de tus características ¿Qué invitados participaron de este disco?

Amigos músicos y amigos que no son músicos. Jorge Catoni, diseñador, Héctor (Muñoz), de los Ases Falsos, Felipe Ruff, de la Rata Blusera. Son tres guitarristas que yo encuentro que tienen un estilo bien definido y pulcro. Ellos, por ejemplo, estuvieron en el mismo tema. A Cristóbal Briseño, también de Ases Falsos, lo invité a hacer una composición vocal en una canción que se llama “Pancho”, que está dedicada a un primo que murió, entonces necesitaba una situación musical que fuera medio astral, media rara. Y en ese mismo tema invité a Marcos Meza, de Como Asesinar a Felipes, y a Gonzalo Araya. Ellos no se conocían y fue la raja como todos llegaron acá y vimos como funcionaban. Para mí la gracia de ese tema era que fuera una situación media rara, entonces, para que fuera rara no quería que fuera pensada así, si no que lo fuera en sí misma. Que dos personas en diferentes lugares hicieran una composición para la misma pieza, y hacerlas convivir de alguna manera. La situación de mi primo fue súper rara, entonces tenía que ser un tema raro. Eso fue la raja, porque hubo mucha gente que pasó por acá.

 

La Comunidad del Anillo

Mientras Angelo muestra la carátula de su nuevo disco con orgullo y nerviosismo a la vez, cuenta que la diseñó un amigo, Jorge Catoni, quien ha sido el encargado de los formatos gráficos de todos sus últimos trabajos. En el adverso se ven varias veces dibujadas las caras de los tres, de Angelo Pierattini, Diego Ormazábal y Jimi Leighton, a mano alzada, con trazos simple, sobre un fondo en todo sepia y detalles en azul. Esta es la obra de un amigo de la casa. Porque aquí todos se conocen y todos son amigos. La música de Angelo Pierattini se encarga de convocar a más que sólo músicos.

 

Hablando del diseño de tu disco, que va en la línea de los anteriores e incluso de tus afiches de shows ¿Quiénes han rodeado este disco, y tu música en general?

A la par de todo, otra cosa que se ha generado en estos años, tenemos algo así como una comunidad del anillo, buenísima. Por ejemplo está Jorge Catoni, que hace todos los diseños. Eso es algo que a mí me llena, el tener carátulas de discos, videos, que son piezas, son obras. Siempre quise trabajar con gente que fuera parte de la música que yo estaba haciendo, que pudiéramos conversar desde distintos ámbitos. Más allá, por ejemplo, de tener un video clip, es tener una extensión de la música. Y la pieza funciona sola. Si yo pesco este disco (Angelo toma el disco y lo mira por ambos lados) puedo votarlo y quedarme con la carátula. O si  pongo mute  puedo ver el video y es una obra en sí. Con Daniel Robles también, pero él tiene una factura más comercial. Es gente con la que nos podemos sentar a conversar. Aquí nada se hace en una oficina, eso es lo que me gusta. Todo se hace entre amigos, de manera pro, pero entre amigos. Nos comprometemos a un nivel potente pero que nos sentamos en la mesa de una casa o de una fuente de soda a conversar las cosas que queremos hacer. Nos apoyamos mutuamente, cada uno tiene su proyecto. Y esto se ha generado en este tiempo como solista, y sobre todo en el último año y medio, más que antes. Mi hermano, Daniel Pierattini,  también es una pieza muy importante en esto, por ejemplo, ya que estuvo a cargo de grabar el disco, de decirme que toma estaba buena etcétera. Esto como dije ha sido un trabajo entre familia y amigos, con muy buena factura y cariño. Hay mucha gente que rodea este proyecto y le da la energía necesaria opa que avance como lo está haciendo. Quiero agradecerles a todos sin nombrarlos porque cada uno de ellos sabe.


Cada una de las personas que ha rodeado la gestación de “Pierattini III” sabe que en los ocho temas del disco hay trabajo físico, mental e intenciones puestas. Pero aún pocos conocen el resultado final de ello. Y para que el secreto poco guardado de Angelo Pierattini se vaya debelando, el mismo acaba de liberar el primer corte de su nuevo álbum, “Grita en vez de Hablar”.

Ya es tarde y la noche va congelando y mojando cada vez más. Está lloviendo. Pero Pierattini y compañía no están dispuestos a abandonarse. “Vamos a comer algo donde René”, dice Diego, el baterista. Se refiere al Bar de René, que queda a pocas cuadras del Estudio Pierattini. Todos los involucrados parecen estar de acuerdo.  Mientras el dueño de casa despide a las visitas en la puerta, sus secuaces  se alistan para salir en pocos minutos, a pesar del frío y la fuerte lluvia que complican moverse en la ciudad. Saldrán los tres, sí, porque son tres partes que funcionan mejor como una. Funciona así en “Pierattini III”.

 

Info y venta de entradas concierto Lanzamiento P. III


Fotografías por Fotorock



AGENDA FOTOROCK


Magazine


Acércate





INICIO | EN VIVO | SESIONES | GALERIAS | MAGAZINE | CARTELERA | TIENDA | FOTOROCK