Sí. Porque aunque llevan casi una década tocando, cuentan con seguidores, reconocimiento y dos trabajos editados—un EP y un largaduración—, para la La Patogallina Saunmachín, `Chile`, disco que lanzan este jueves en la mítica Batuta, es como si fuera el lanzamiento de su carrera.
Estamos a una semana justa del lanzamiento de ´Chile´. Y mientras La Patogallina prueba sonido para su presentación de esa noche, los pocos quienes están ahí miran a la banda como si estuvieran en medio del el mejor de sus shows. Entre risas y comentarios, los músicos afinan todos los detalles. Al igual como deben hacerlo para las obras de teatro del colectivo que da origen a la agrupación, todo parece calzar en para este montaje musical. Ubicaciones, atuendos y, por supuesto, sonidos, alistados para la función que tendrá vida unas horas más tarde.
Luego de dejar todo listo y dispuesto, Martín Erazo, Alejandra Muñoz, Jaime Molina, Emilio Miranda, Sergio González, Sergio Figueroa, Leonardo Arias y Benjamín Vergara, La Patogallina Saunmachín en pleno, se enclaustra en el camarín, y comienza a contarnos sobre ´Chile´, disco donde los sonidos de la banda se consolidan y dejan de lado para siempre la sonoridad cumbianchera. Para eso, dicen ellos, estará La Patricio Cobarde.
¿Cómo parte este nuevo disco, que, además, implica una nueva etapa de la banda?
Martín: El proceso del disco se inicia también con un con una reformulación de la banda, porque aunque partimos como el 2001, pasamos por varias etapas. En un momento teníamos la mitad del repertorio cumbia y entre medio sacamos un EP y un larga duración, pero no fueron discos que se proyectaran, ni como desafío ni como proyecto. Más que nada, grabamos lo que veníamos tocando en vivo. Era un registro de material, que tampoco se hizo en buena calidad técnica ni se le dio la importancia. Para nosotros este es el primer proyecto de disco. El proyecto del disco lo empezamos hace como dos años. Empezamos trabajar las canciones, algunas que veníamos tocando, otras que hicimos especiales para el disco, y grabamos unas maquetas. Y con esas maquetas fuimos a hablar con Diego Bustamante, que sería ingeniero de la grabación, y pasó a hacer el productor musical. Es primera vez que se afrontaba un disco de manera profesional.
Emilio: Influye harto también la forma en que nosotros mismos decidimos tomarnos la banda, porque como nosotros somos parte de un colectivoo, La Patogallina, y el teatro siempre fue lo más importante, estuvimos como relegados a lo que pasara con eso. Si estábamos con montaje, la banda quedaba de lado y se tocaba de repente, no se ensayaba, entonces siempre la banda iba quedando de lado. Pero ahora decidimos tomarnos la banda realmente en serio, igual de en serio como nos tomamos el teatro. Ahí cambió el switch, de hacerlo profesional, y a partir de eso resultó la idea de grabar en un estudio lo más bacán que se pudiera, hacer, deshacer y rehacer los temas.
¿Hubo algo que detonara ese cambio de switch en ustedes?
Martín: Más que nada fue sentir que llevábamos mucho tiempo con un proyecto y que no estábamos sacándole el mayor provecho, un poco como decepción de lo que veníamos haciendo. Estábamos como en una especie de limbo. La banda lleva como nueve años, pero yo no siento eso por la intermitencia que ha tenido como proyecto. Siempre que entraban los montajes, las obras de teatro, la banda dejaba, se guatiaba, pasaban seis siente meses sin hacer nada. Y cuando tú te proyectas con una banda eso es imposible de hacer.
Emilio: Ahora es completamente diferente, porque se está trabajando en una obra nueva en paralelo al lanzamiento del disco, y la importancia al trabajo de este material está en la misma prioridad que la obra.
En la práctica ¿Cuáles han sido los cambios este “tomarse en serio” la banda?
Martin: Se armó un equipo de trabajo, donde la parte técnica también se asumió de otra manera. Pasaron varias cosas para tomarnos en serio estos, y ha habido respuesta también de este mismo desafío que nos pusimos. Hicimos el disco, autogestionado, firmamos con Feria (Music) como al mes después. Así ya teníamos alguien que nos distribuyera el disco, se armó el equipo de producción, y hasta el momento ha rendido ese acelerador que apretamos al proyecto.
Emilio: Otro hecho importante es que antes teníamos la mitad del repertorio cumbia, entonces, mucha gente decía “ah, la Patogallina, cumbia, pachanga”, y nosotros éramos más que eso, pero al final, eso era lo que quedaba. Y decidimos, junto con tomarnos más en serio todo, no tocar nunca más cumbia. Armamos otra banda solamente para tocar cumbia, y nosotros no dedicarnos a lo nuestro 100 por ciento. Esto influyó también para que nos gustara aún más lo que estábamos haciendo.
¿Por qué no más cumbias?
Martín: Llegó un momento, en esa etapa, donde tocábamos harto por el público. Nos gustaban y nos siguen gustando las cumbias, pero fue justo el momento en que empezó a nacer la cumbia, hace como cuatro, cinco años. Y empezamos a estar ahí y quedarnos ahí, pero nosotros lo estábamos haciendo como un juego, pero no era artísticamente lo que estábamos buscando. Dijimos “ya, dejemos de tocar cumbias y hagamos lo que queremos hacer”.
Emilio: Nosotros estábamos metidos en un circuito de puros carretes y cosas así, y de a poco empezamos a quedar fuera por esta decisión, porque ya no éramos la banda que animaba la fiesta. Nosotros queríamos proponer otra cosa.
¿Cómo recibió el público este cambio?
Martín: Ahora ha sido todo un redescubrimiento de público. Gente que nos seguía antes nos vuelve a seguir, y estamos de a poco sumando gente que antes no nos escuchaba. Y tenemos que seguir luchando nosotros contra la idea de que La Patogallina Saunmachín es pachanga, que es cumbia. En ese sentido nos da algo nuevo, como una banda nueva, y tenemos que mostrarnos así.
Sergio: De hecho, se creó Patricio Cobarde, fuera del repertorio de la Saunmachín, y ha pasado también que hay gente que se queda con las dos bandas, público que se repite. Así como hay gente que se quedó sólo con la Pato Cobarde.
Si ya no hay cumbias ¿Cómo suena ahora La Patogallina Saunmachín?
Martín: Yo creo que suena más pesado, más ordenado, con más texturas, con emociones más claras en cada canción…con más madurez. Pero no significa que sea más fome, si no madurez de sonido. Cada uno también ha ido buscando más en sus instrumentos. En la búsqueda de nuevos sonidos nos hemos ido por otros caminos.
¿Por qué bautizan este nuevo disco con el nombre de `Chile`?
Martín: Siento que dentro de todo nosotros no nos compramos con ningún estilo, ni de banda británica ni nada de eso, entonces en algún sentido buscamos un sonido chileno. Y por otro lado, en las letras hay mucha crítica y mucha desazón con el país, hay harto cuchillazo. Dentro de todas las sensaciones que hay en el disco, la palabra “Chile” es lo que mejor lo sintetiza. Chile es un país súper raro, conservador y liberal al mismo tiempo; están los curas, los milicos, y por otro lado hay una hueá súper liberal (…) Chile es la palabra justa. Y la portada es una especie de niño símbolo.
La Patogallina Saunmachín se va a descansar para su función de más tarde. Pero la de esa noche no sería la de estreno. La Patogallina ya tiene fecha de presentación en sociedad. Y este próximo jueves 5 de mayo la banda se presentará en el escenario de La Batuta, como si fuera la primera vez.
El metal melódico de la banda sueca Arch Enemy llega a Latinoamérica comenzando su gira en Chile, para presentarse en el Teatro Caupolicán este próximo 21 de noviembre, para deslumbrar a todos sus fans con un show a un nivel completamente distinto a los visto anteriormente. Sigue leyendo…
Richie Kotzen vuelve a Chile después de 2 años de ausencia. Para algunos un desconocido, pero para muchos otros un gurú y maestro de la guitarra. Considerado uno de los mejores guitarristas del mundo, es también un gran vocalista y compositor. Con más de 20 discos en el cuerpo, llega a nuestras tierras promocionando su último disco, 24 hours. Esta vez llega a Chile para realizar 2 conciertos, el primero y acústico el 13 de junio en Batuta y el segundo y eléctrico el 15 de mayo en Club Amanda. Sigue leyendo…
Así es. Ya es un hecho la confirmación oficial de la segunda visita a Chile de esta insigne banda de punk californiano. El esperado concierto se realizará el próximo 6 de julio en el Teatro Teletón y las entradas ya se encuentran a la venta. La cita promete ser histórica luego de su debut en Chile el año 2006 ante un Teatro Caupolicán colmado, y la frustrada visita el año 2010 post terremoto 27F. Sigue leyendo…